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miércoles, 5 de octubre de 2016

Herramienta: Corte

ORIGEN De Las Tijeras:

Las tijeras son un instrumento que sirve para cortar, formado por dos brazos móviles y afilados, cuyos bordes se deslizan uno por delante del otro.
Los brazos se unen mediante un pasador y funcionan simultáneamente con la acción de palanca ejercida sobre sus mangos. Todos los tipos de tijeras se basan en el mismo principio de palanca.
Con una apariencia muy distinta a las actuales, las tijeras antiguas consistían en una sola pieza metálica provista de filo. Las cuchillas cortantes y flexibles eran parte de la misma hoja curva. Carecían de orejas o agujeros en los cuales introducir los dedos y, para cortar, la presión se ejercía de forma lateral.
Se sabe que es un utensilio conocido desde tiempos muy remotos, incluso desde la Edad del Bronce. Parece que desde aquella edad datan unas tijeras de muelle en forma de “C”, utilizadas para cortar pieles y también para recortar el cabello.
Siglos después, los griegos y los romanos también las fabricaron para corte del pelo, esquilado de animales, poda de árboles y corte de tejidos. La mayoría de aquellas tijeras eran de bronce o hierro.
Las tijeras conocieron también un uso suntuario, como el dado en el tocador de las mujeres romanas, como se ve en un fresco pompeyano del Siglo I, donde se muestra a unos cupidos cortando ramos de flores con unas pequeñas tijeras de hierro. Entre objetos de los ajuares funerarios hallados en tumbas griegas y romanas, las tijeras aparecen con frecuencia.
La forma de las tijeras antiguas se mantuvo durante la Edad Media hasta el Siglo XIV, cuando se inventaron las tijeras tal y como las conocemos hoy, con un pasador entre ambos brazos o cuchillas.
En un inventario de 1380 del rey francés Carlos V “el Sabio” se habla de unes forcettes de plata y oro con esmaltes, anilladas en los extremos a modo de orejas perforadas.
Más tarde, en 1418, se habla ya de tijeras de acero, pero distaban mucho de ser de uso doméstico. Eran más bien pequeños utensilios suntuarios, casi pequeñas joyas muy lujosas, con incrustaciones de nácar, cargadas de pedrería, que se guardaban en estuches muy ricos, junto a otros útiles preciosos destinados al tocador  de las grandes señoras.
Había, sin embargo, otro tipo de tijeras: las profesionales. Aparecen en escudos de armas gremiales, como los del gremio de pañeros y cortadores. El oficial o maestro de tijeras solía llevarlas en un bolsillo lateral.
En los siglos XVI y XVII se pusieron de moda en Europa las tijeras españolas de pasador, con cuchillas muy largas, además de cabos y ojos bien labrados.
Se hacían en Toledo, Albacete, Madrid y Alcázar de San Juan. Por su parte, Sevilla tenía el monopolio de todas las tijeras que se enviaban a América.
En el Siglo XVIII se generalizó el uso de las tijeras y empezó a emplearse el acero en su construcción. Entonces, la fama de la ciudad inglesa de Sheffield fue muy grande y llegó a dictar la moda hasta finales del Siglo XIX, cuando la mecanización simplificó su fabricación y las tijeras pasaron a ser similares a las de hoy.
Además de las de uso doméstico, hoy en día se usan tijeras de diseño especial en mantenimiento eléctrico, cirugía, confección, peluquería y cocina, por ejemplo.

Movimientos de la herramienta


Para mecanizar una pieza existe dos posibilidades: que la pieza este quieta y la que se mueva sea la herramienta como es el caso de la fresa, o que la herramienta permanezca quieta y la que se mueva sea la pieza como en el caso del torno. Esto condiciona la geometría de la herramienta.




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